Los
carritos se deslizaban a una velocidad vertiginosa a través de los
interminables pasillos mientras los niños correteaban felices entre las
estanterías repletas de chocolates y galletas. El sonido de los villancicos me
hacía recordar que había llegado la noche que tanto esperaba, sería la primera
que pasaría a tu lado …
Entre el bullicio de la gente
buscaba tu cara, estabas atento, esperando el momento. Yo te miraba emocionada,
como si fuera el primer día …
La botella de champán relucía bajo
la tenue luz de la vela, a la vez que las luces de colores dibujaban un arcoíris intenso
sobre las figuras del árbol. Yo cantaba y bailaba canciones de The Beatles, mientras tú, apoyado sobre
el piano, no dejabas de sonreír …
Desearía que aquel momento no
hubiera terminado nunca …